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!Sobre el blog

El alcohólico es una persona a quien la bebida o las substancias, causan un continuo problema en cualquier aspecto de su vida, y que sufre esta enfermedad para la cual no se conoce cura alguna, es decir, no hay curación en el sentido de que él o ella puedan ser capaces de beber moderadamente, como lo hace un no-alcohólico por un periodo determinado de tiempo. (Uno es obsesivo, compulsivo y abusa de cualquier cosa que pueda ser adictiva)

Cuando se presenta la enfermedad una compulsión física combinada con una obsesión mental por beber el alcohólico debe aprender a permanecer totalmente alejado del alcohol para poder llevar una vida normal.

Fundamentalmente, el alcoholismo es un problema de salud una enfermedad física y emocional más que una cuestión de poca fuerza de voluntad o una debilidad moral. Justo como no tiene caso culpar a una víctima de diabetes por estar enfermo a causa de su falta de fuerza de voluntad, es inútil cargar al bebedor problema con la responsabilidad por la enfermedad o, considerar esa forma de beber como un vicio.

El alcoholismo sigue muchos caminos. Algunos miembros de A.A. bebieron en una forma fuera de control desde su primer trago. Otros progresaron lentamente durante décadas hasta beber sin control. Algunos alcohólicos son solamente bebedores diurnos. Algunos pueden ser capaces de abstenerse por largos períodos, que luego cortan por un “carrusel”, en el que beben sin ningún control. A estos últimos se les llama “bebedores periódicos”.

Una cosa que todos los alcohólicos parecen tener en común es que, con el tiempo, empeora su manera de beber. No existe evidencia confiable de que alguien que haya bebido alcohólicamente haya sido capaz de volver, a la larga, a beber normal y socialmente. No hay tal cosa como “ser un poquito alcohólico”. A causa de que la enfermedad progresa por etapas, algunos alcohólicos muestran más síntomas extremos que otros. Una vez que los bebedores problema cruzan la línea dentro del alcoholismo, con todo, no pueden volver atrás.

“Nada se le pide al alcohólico que viene a nosotros, salvo el deseo a recuperarse. No tiene que llenar solicitud de ingreso, ni pagar cuotas u honorarios, ni se le exige ninguna creencia particular sobre puntos de vista médicos o religiosos.  Como grupo no intervenimos en controversias, ni respaldamos ni nos oponemos a ninguna causa.   Declaramos enfáticamente que no somos reformadores (o reformistas).   Por ser alcohólicos que nos hemos recuperado, procuramos ayudar a aquellos que deseen recibir nuestra ayuda y hacemos esto porque hemos descubierto que el trabajar con otros alcohólicos, significa una parte vital en el mantenimiento de nuestra propia sobriedad”.

 

Conclusión
El objetivo primordial de A.A. es llevar su mensaje de recuperación al alcohólico que busca ayuda. Casi todos los tratamientos del alcoholismo tratan de ayudar al alcohólico a mantener su sobriedad. Sea cual sea el camino que sigamos, todos tenemos el mismo destino, la recuperación de la persona alcohólica. Juntos podemos hacer lo que ninguno de nosotros puede hacer solo. Podemos servir como fuente de experiencias personales y como un sistema de apoyo constante a los alcohólicos en recuperación.

 

 

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Tabla de Jellinek

Un dato pocas veces encontrado

El Dr. Elvin Morton Jellinek, Médico Biométrico, nacido el 15 de Agosto de 1.980 en New Yeersey Condado en Estados Unidos, publica su famosa Tabla sobre el Alcoholismo en el año 1.944, derivada de una investigación realizada sobre 2.000 Alcohólicos en su clínica particular.

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GRUPOS Y OFICINAS DE AA

 

Comité de Información al Público

 

"Intergrupo Maipú"

 

LISTADO DE GRUPOS DE:

 MAIPÚ, PEÑAFLOR Y

 OFICINAS CENTRALES DE

 

 ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

 

Grupo: "ARMONÍA"

Irarrázabal Nº 0399 esquina 1ª Transversal - MAIPÚ

Lunes a Viernes 20:00 horas.

 

 

Grupo: "CAMINO A CASA"

Calle Maipú Nº 1000 (entre Victoria y Olimpo) - MAIPÚ

Lunes, Miércoles y Viernes 21:00 horas

 Sábado 20:00 horas.

 

Grupo "GRATITUD III"

Pasaje Ortiz Nº 58 (Portales c/ Pajaritos)- MAIPÚ

Martes y Viernes 20:00 horas.

 

Grupo: "UN DESPERTAR FELIZ"

21 de Mayo Nº 907 - PEÑAFLOR

Miércoles y Viernes 20:00 horas.

 

 

OFICINA DE SERVICIOS GENERALES

Bellavista Nº 0330, Providencia -  Fono: 777 1010 aasantiago@tie.cl

Lunes a Viernes de 09:00 a 20:00 horas.

 

OFICINA CENTRAL DE ÁREA PONIENTE

Las Lilas Nº 5809, Estación Central - Fono: 776 1590 aaponiente@yahoo.es

Lunes a Viernes de 17:00 a 20:00 horas.

 

COMITÉ DE INFORMACIÓN AL PÚBLICO

Maipú Nº 1000, Maipú - Fono: 880 6437

Lunes a Viernes de 11:00 a 14:00 horas.

 

 intergrupomaipu@yahoo.es

 

informacionpublica_aa@yahoo.es 

 

http://intergrupomaipu.blogspot.com

 

 

 

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LOS TRES LEGADOS DE AA

¿Cómo funciona la Unidad?


A través de los comentarios de sufrimiento que hacemos y escuchamos en nuestras salas de recuperación, hemos descubierto que los instintos sociales, sexuales y de conservación de la mayoría de nosotros se descoyuntaron; debido al egoísmo, motivo por el que tenemos graves problemas de integración. Una manera de poder relacionarnos entre nosotros es la práctica de la Unidad.

Empezamos a practicar este legado desde el momento en que llegamos al Movimiento y establecemos un primer contacto con el compañero que nos da información; posteriormente después de escuchar una junta de recuperación, al estarnos aclarando nuestras dudas algún miembro de la agrupación, sin darnos cuenta estamos practicando la Unidad. Asimismo, cada vez que finaliza una junta todos acostumbramos saludarnos de mano. Esta es otra manera de practicar la Unidad.

 
Conforme somos constantes en nuestra asistencia se nos invita a hacer la Unidad con otros grupos pertenecientes al Movimiento, ya sea en la misma ciudad o en el interior de la República; con el único objetivo de relacionarnos con compañeros que, aunque poseen diversas experiencias emocionales, costumbres religiosas, sociales, culturales y económicas, han sufrido la enfermedad de la neurosis, por lo que es de suma importancia intercambiar experiencias; y unidos, transmitir el mensaje que a nosotros nos ha dado tranquilidad y alegría de vivir.

Nuestra recuperación personal depende de la Unidad que exista en nuestro grupo, y en el Movimiento como un todo. Sin la práctica de este legado: UNIDAD, el Movimiento no podría existir y nuestra recuperación tampoco.

 
La práctica de este legado es firme cimiento sobre el que descansa nuestra experiencia espiritual, motivo por el que se ve fortalecido no solo cada uno de los miembros, sino el Movimiento en forma global y en su objetivo primordial: la transmisión del mensaje al neurótico que aun está sufriendo, en dónde quiera que se encuentre.


¿Cómo funciona el Servicio?

 

Dentro del Programa de Alcohólicos Anónimos, una parte fundamental de ayuda para el enfermo emocional es el Servicio como terapia ocupacional.

 
El egoísmo es el factor primordial de la neurosis y el alcohol, por lo tanto el Servicio permite al neurótico dejar de pensar en sí mismo y empezar a ocuparse de otros, lo que le permite olvidarse de sus propios problemas que le provocan un sufrimiento obsesivo, a tal grado que en casos graves lo pueden conducir hasta el suicidio, si no hace un esfuerzo por dedicarse a otros. Es por ello que de manera inmediata, el neurótico que ingresa a las salas de recuperación es invitado a practicar el Servicio como parte indispensable de su propia recuperación. Además de que el Servicio otorga a quien lo practica, la certeza de ser útil a los demás.

Dentro del Grupo de Alcohólicos Anónimos entendemos como Servicio todas y cada una de las colaboraciones de sus integrantes para lograr el buen funcionamiento del grupo y la transmisión del mensaje a las personas que aún sufren y que aún no conocen nuestro Programa de Recuperación.

 

¿Cómo funciona la Recuperación?

 

Desde el momento en que la persona establece su primer contacto con un grupo de Alcohólicos Anónimos, se le informa brevemente sobre el funcionamiento y se le invita a escuchar una reunión de Recuperación en el grupo en el que se encuentra.

Este tipo de reuniones se lleva a cabo en las salas de los grupos en donde un coordinador invita a los asistentes en forma voluntaria a pasar a la tribuna a hablar de sus problemas, en tanto que las demás personas escuchan en silencio, de manera respetuosa y sin que exista diálogo.

 
Una vez que baja de tribuna el orador, el coordinador podrá hablar de su experiencia y de cómo con la ayuda de Neuróticos Anónimos ha superado ese problema. También puede pasar a otro compañero (a) que pueda regalar una experiencia a la persona que acaba de bajar.

 
A través de asistir a las salas de Recuperación de la Agrupación, y escuchar a personas que hablan de su sufrimiento, se encuentra cierta identificación y se establece el puente de comprensión en la enfermedad.

De esta forma, se empieza a admitir que se tienen problemas emocionales y poco a poco, se llega a la aceptación de la enfermedad, se empiezan a practicar las herramientas y se va sintiendo tranquilidad a través de esta nueva manera de vivir.

 

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¿Cómo Puede Ayudar Usted?


Si usted es el esposo, la esposa, el amante, el padre o el hijo de un bebedor problema, su comprensión de la naturaleza del problema puede desempeñar una parte decisiva en que el Alcohólicos logre y mantenga su sobriedad. La esperanza es el tema eterno de A.A. Muchos miembros que una vez se consideraron como borrachos perdidos, ahora llevan muchos años de sobriedad. Este folleto está basado en sus experiencias y en las experiencias de los que les quieren. Le recordará que nunca hay que abandonar la esperanza y que usted puede ayudar, logrando comprender la enfermedad, y disponiéndose a aplicar el programa en su propia vida cotidiana.

Para mas información escriba a nuestro correo electrónico intergrupomaipu@yahoo.es o llame al fono

 880 6437 de lunes a viernes de 11:00 a 14:00 horas.


En Maipú personalmente en Alcohólicos Anónimos, Comité de Información al Público "Intergrupo Maipú", de lunes a viernes de 11:00 a 14:00 horas                                                                          

 No se encontrará solo.   En todo su camino le acompañarán las esperanzas y los mejores votos de más de un millón de alcohólicos sobrios.

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No es una Organización Religiosa.


Tal vez su alcohólico crea que A.A. es una organización evangelista, que recalca la religión y los sermones. De nuevo, la verdad es muy diferente. A.A. se ha descrito esencialmente como un programa espiritual, y es verdad que no ofrece ayuda material, como lo haría una agencia de asistencia social. Pero no es bajo ningún concepto una organización religiosa. No pide a sus miembros que mantengan ningún credo formal o que hagan ningún rito, ni siquiera que crean en Dios. Sus miembros pertenecen a toda clase de iglesias. Muchos no tienen ninguna afiliación religiosa. A.A. pide solamente que sus miembros mantengan una amplitud de ideas y que respeten las creencias de los demás. A.A. dice que el alcoholismo, además de ser una enfermedad física y emocional, es también hasta cierto punto un trastorno espiritual. Debido a que la mayoría de los alcohólicos no han podido manejar las cosas por sí mismos, parece que encuentran una terapia eficaz al entregar sus destinos a un poder superior a ellos mismos. Muchos A.A. llaman a este poder "Dios". Otros consideran al grupo de A.A. como el poder en que pueden confiar. La palabra "espiritual" en A.A. puede interpretarse con la amplitud que el individuo desee. En las reuniones de A.A., uno siente, sin duda, un cierto espíritu de unión. Hay que destacar el hecho de que el único requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida. Nada más. A.A. no exige juramentos ni compromisos personales de ninguna clase. Durante sus días de bebedores, muchos A.A. hicieron votos solemnes, juramentos de abstinencia, y muchos frecuentemente lograban abstenerse ‹ sin resultados perdurables. El enfoque de A.A. es más práctico. Se basa en la idea de que cada bebedor problema, en una u otra época, ha pasado, por lo menos, 24 horas sin beber. Por esto, los miembros no se comprometen a dejar de beber para siempre, ni por ningún plazo largo de tiempo. Se dan cuenta de que hoy no se puede hacer nada respecto al trago que deseen mañana. Los A.A. se concentran en mantenerse sobrios hoy ‹ durante estas 24 horas. Del mañana se ocuparán cuando llegue. Debido a que asistir asiduamente a las reuniones de A.A. desempeña una parte decisiva en el mantenimiento de la sobriedad, los seres queridos de un alcohólico tal vez se preguntarán dónde encajan ellos dentro del programa de recuperación. Algunas de estas personas asisten a las reuniones abiertas de A.A. Les deparan una oportunidad para participar en el viaje del alcohólico hacia una vida sana. Ofrecen también la oportunidad de ver cómo otra gente está respondiendo al reto de vivir con un bebedor problema que ya no bebe. Las reuniones de Al-Anon, anteriormente mencionadas, les ofrecen otras oportunidades para reunirse y hablar de sus problemas con gente que se encuentra en circunstancias similares a las suyas. Es probable que la mayoría de la gente, al asistir a una reunión de A.A., así como en sus contactos con miembros de la Comunidad, se impresione mucho con la frecuencia con que la gente ríe y con el ambiente de camaradería calurosa y de buen humor que existe. Esto es característico de A.A. Por lo general, los miembros toman su alcoholismo en serio, pero no a sí mismos. Una parte del proceso de recuperación es reírse de las experiencias que una vez le hicieron llorar.

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¿Quién Asiste a las Reuniones de A.A.?


Existen más de 100.000 grupos locales de A.A. en el mundo. Por lo general, un miembro asiste regularmente a las reuniones de un grupo cerca de su domicilio; no obstante, todo miembro puede asistir a cualquier reunión de A.A. en cualquier parte. La mayoría de los grupos efectúan dos o más reuniones semanales, algunas "cerradas" (sólo para miembros de A.A.), otras "abiertas" (para cualquier interesado). En estas reuniones, los miembros hablan de sus experiencias con la bebida antes de ingresar en A.A., y explican cómo los principios de A.A. les llevaron a la sobriedad y a un nuevo punto de vista. A través de sus interpretaciones del programa, los miembros veteranos tratan de ayudar tanto a los recién llegados como a sí mismos. Las reuniones son informales, y generalmente deparan oportunidades de tener una tertulia y tomar café sentados alrededor de una mesa, lo que le puede permitir formarse un concepto más claro de la variedad de gente que pertenece a esta comunidad. Los alcohólicos que no están familiarizados con A.A. pueden creer que la Comunidad es sólo para beodos de mala calaña, habitantes de barrios perdidos, y, por lo tanto, no tiene nada que ofrecerles. La realidad es muy diferente. La creencia de que A.A. es para vagabundos y desarrapados es sólo en parte acertada ‹ y esta parte es, como mucho, pequeñísima. Aunque es cierto que algunos hombres y mujeres en barrios perdidos o lugares parecidos se sobreponen a una existencia desesperada para lograr su sobriedad y llevar una vida responsable a través de A.A., la mayoría de los miembros de la Comunidad representa a la sociedad en general. Entre ellos se cuentan profesores, gente de negocios y ejecutivos, así como también gente con poca o ninguna educación formal. Un agente de Bolsa y un cirujano fundaron A.A. El alcoholismo no respeta la inteligencia, el talento, la educación o la posición social, y puede afectar tanto a una enfermera o a un médico como a un artista o un escritor.

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Es posible que a los alcohólicos les cueste algún tiempo reconocer su propia enfermedad.

Pueden argumentar que sus problemas son "diferentes" y decir que A.A. no les es necesaria ni deseable. Estos bebedores a menudo insisten en que distan mucho del fondo, y al mismo tiempo lo hacen más y más profundo. O sencillamente siguen insistiendo en que pueden mantenerse sobrios por sus propios medios. Desgraciadamente no pueden, y nunca lo logran. A todo aquel que tenga cariño a un alcohólico, estas reacciones y evasiones le parecerán una píldora difícil de tragar. La verdad es que nadie puede imponer el programa de A.A. por la fuerza a otra persona. No obstante, si el bebedor a quien usted quiere vacila en buscar la ayuda necesaria, usted puede tomar algunas medidas para contribuir a su recuperación. Puede adquirir sólidos conocimientos ‹si es posible de primera mano‹ sobre el programa de A.A., para poder estar en óptimas condiciones para ayudarle cuando esté listo para recibir ayuda. Puede informarse sobre el programa conectándose con A.A. o con los Grupos Familiares de Al-Anon. En muchos lugares, las personas cercanas a los miembros de A.A. (o a los que necesitan de A.A.), se reúnen regularmente para intercambiar experiencias y puntos de vista sobre el problema del alcoholismo. Forman parte de lo que se conoce como los Grupos Familiares de Al-Anon. Entre éstos, se encuentran los grupos Alateen, para hijos adolescentes de padres alcohólicos. Al-Anon no está afiliada a A.A., pero ha contribuido sustancialmente a aumentar la comprensión del programa de recuperación de A.A. Su credo nos dice que el alcoholismo es una enfermedad de la familia, y que un cambio de actitud puede facilitar la recuperación. La larga experiencia de A.A. nos ha enseñado lo necesario que es tener confianza y mostrar paciencia al animar al alcohólico a que comience su proceso de recuperación. Si el alcohólico responde a su recomendación entusiástica de A.A. negándose incluso a discutir el problema, puede que usted se sienta desolado y resentido. A veces, debido a los trastornos que el alcohólico causa, o a su influencia adversa sobre los hijos, puede que usted decida marcharse, dejándole solo ante su problema. Sin tener dónde recurrir, el alcohólico puede verse motivado a buscar ayuda en A.A. antes de lo que lo haría si usted se hubiera quedado con él o ella. De vez en cuando es necesario ser cruel por un tiempo para poder más tarde ser bondadoso. Puede que el alcohólico parezca rebelarse contra la idea de A.A., estando al mismo tiempo casi dispuesto a aceptar el ánimo y apoyo que le está dando usted, y a unirse a A.A., o, al menos, a escuchar lo que algunos alcohólicos recuperados tienen que decir acerca del programa. En esta etapa, el alcohólico se siente a menudo perplejo ‹ sabe que tiene que hacer algo para hacer frente a la enfermedad, pero no puede formarse una idea clara de la situación. Los alcohólicos frecuentemente tienen conceptos erróneos sobre A.A. y sobre sus miembros. Por esto, el conocimiento que usted tenga de A.A. puede ser de gran ayuda en este período decisivo. Será capaz de contestar a preguntas, hacer sugerencias y corregir falsos supuestos sobre A.A.

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¿Cuál es el Momento Oportuno?


No es fácil saber cuándo un alcohólico está "listo" para A.A. No todos los alcohólicos descienden al mismo estado físico o mental antes de buscar ayuda. Como esquema general, los alcohólicos se pueden clasificar en las cuatro categorías siguientes:
 Estas personas parecen ser solamente bebedores fuertes. Puede que beban diariamente o con menos frecuencia, y sólo ocasionalmente en grandes cantidades. Gastan demasiado en licor y pueden estar empezando a retrasarse física y mentalmente, aunque se nieguen a reconocerlo. Su comportamiento es a veces molesto; pero pueden, no obstante, seguir insistiendo en que pueden aguantar el alcohol, y en que es esencial para su trabajo. Se ofenderían, probablemente, si alguien les tildara de alcohólicos. En esta etapa, puede que se estén acercando a la línea que separa al bebedor social del compulsivo. Algunos pueden tener capacidad para moderar su beber o para dejar de beber completamente. Otros pueden cruzar aquella línea, perdiendo cada vez más su capacidad para controlarse, y llegar a ser alcohólicos.
2ª En esta etapa, los bebedores no pueden ejercer control sobre su manera de beber, y empiezan a preocuparse por ello. Sin poder abstenerse de la bebida, aun cuando lo quieren, la gente de este grupo a menudo manifiesta una total falta de control cuando beben, e incluso pueden admitirlo al día siguiente. No obstante, están seguros de que "la próxima vez será diferente." Ahora los bebedores emplean varios "mecanismos de control": beber sólo vino y cerveza; beber solamente los fines de semana o durante ciertas horas del día o de la noche; elaborar una fórmula para espaciar los tragos. Puede que tomen una copa "medicinal" por la mañana, para calmarse los nervios. Después de un episodio de beber desenfrenado, sienten remordimientos y quieren dejar la bebida. Sin embargo, en cuanto recobran la salud, comienzan a creer que la próxima vez podrán beber con moderación. Quizás puedan todavía cumplir bastante bien con sus responsabilidades de trabajo o domésticas. Les parece absurda la idea de que su beber probablemente empeorará progresivamente y pueda entrañar la pérdida de su familia, de su empleo, o del cariño que otra gente les tiene. Mientras tanto, dicen que les gustaría dejar de beber. Los que están familiarizados con el programa de A.A. dirían: "Quieren querer dejar de beber."
3ª Estos bebedores han sobrepasado la segunda etapa; han perdido amistades; no pueden quedarse en ningún trabajo; y encuentran arruinadas sus relaciones íntimas. Quizás hayan consultado con médicos; y hayan comenzado el agotador peregrinaje por hospitales y centros de "secado". Se dan perfecta cuenta de que no pueden beber normalmente, pero no pueden entender por qué. Desean sinceramente dejar de beber, pero no pueden. Parece que nadie les pueda ayudar a mantenerse sobrios. Buscando un camino hacia la sobriedad, se vuelven cada vez más desesperados. Generalmente, han probado algún tipo de asesoramiento y quizás alguna dieta especial o terapia de vitaminas y, durante un corto plazo, su condición ha mejorado, pero luego el declive ha seguido. Pierden interés en toda relación social constructiva, en el mundo a su alrededor, y tal vez incluso en la vida. La única emoción que manifiestan con consistencia es la lastima de sí mismos.
4ª En esta última etapa, los bebedores pueden parecer desahuciados. Ya han pasado de una a otra institución. A menudo violentos, cuando beben parecen volverse locos o ajenos a la realidad. Puede que a veces tomen un trago furtivo de camino a casa al salir del hospital. Sufren de alucinaciones alcohólicas ‹ delirium tremens. Llegado este punto, puede que los médicos recomienden que se les interne en una institución. Tal vez ya haya tenido que hacerlo. En cierta medida, estos alcohólicos parecen perdidos. No obstante, la experiencia de A.A. ha demostrado que, por muy bajo que hayan caído en la escala del alcoholismo, son muy contados los bebedores que han perdido la posibilidad y esperanza de recuperación en A.A. ‹ con tal de que quieran recuperarse.